Había una vez
Cuántas veces escuchamos en los cuentos de hadas, que mágicamente una princesa es rescatada por un príncipe que arriesga su vida por salvarla, se enfrenta al temible dragón y por fin, después de un largo encuentro, sube a la torre y ve a su princesa sobre su lecho adornado de flores, la besa dulcemente, ella abre los ojos y de repente... Fueron felices para siempre.
Nunca fui adepta a los cuentos de hadas y a las películas de Disney las cuales no he visto hasta el día de hoy. Mi cuento favorito en mi infancia era el gato con botas. Era tan astuto y valiente que hace ver al pobre marqués de Carabás como un completo idiota.
Pero una parte de mí, cree en los príncipes a pesar de todo. No está fuera de la realidad pensar que a las mujeres nos gustan los hombres valientes, fuertes, inteligentes, con ese aire masculino que te hace sentir que has encontrado un completo tesoro, al que a veces le llamamos: "príncipe".
No negaré que si tengo que disfrazar a alguien de traje real a Henry Cavill le quedaría divino el papel.
Pero quiero aproximarme más a la realidad. Siento que hay príncipes que vienen disfrazados de hombres normales con Vans y Levis, con una camisa de franela y en el bolsillo cargan un Huawei en vez de un pañuelo.
Un príncipe no es nada más que el hombre que te ama. Aquel que no se parece a Henry Cavill, y tampoco tiene porqué. Ese hombre que sale de su zona de confort para hacerte parte de su aventura y permitirse ser parte de la suya. Un príncipe real, no es más que alguien dispuesto a luchar por el corazón de la mujer que ama, es alguien que la respeta, la admira, la cuida y le regala momentos únicos más allá de un cuento de hadas.
Un hombre príncipe es aquel que no necesita ser rico, ni apuesto para así tener la "hombría" de saber que vale tanto, como otros que tienen lo que él no. Un príncipe valora a una mujer, no le levanta la voz, no la manipula, no la usa, ni la engaña, cuida su cuerpo como si fuera el suyo y cumple siempre su palabra.
Un hombre príncipe suele estar despeinado, no siempre llega en caballo, a veces llega en bus, en Uber o en un VW golf. Pero llega.
A veces los príncipes tienen días grises y necesitan apoyo. A veces están tristes y necesitan un abrazo. Los príncipes se olvidan de botar las medias rotas y a veces se olvidan de comprar AXE. Algunos príncipes se dejan la barba y otros se la recortan mal.
Un príncipe no cede ante los problemas, él enfrenta los problemas. No domina a su pareja ni la hace sentir inferior. No quiere controlarlo todo y sabe recibir consejos con inteligencia. Toma en cuenta la opinión de su igual, no la menosprecia, ni la deja a un lado. La recoge de su casa, le lleva lo que más le gusta (sean flores chocolates o una hamburguesa)
Un príncipe es un hombre que reconoce su valor y encuentra en una princesa alguien a quien valorar y que también sepa cómo valorarlo a él.
Estefanía Landázuri M.
®Para su uso no olvidar los créditos

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