Aves de cristal
Aquella sombra pasajera que cruzó mi camino,susurros de un adiós que aún resuenan en mi pecho, dejaste una marca indeleble, un eco divino, en el laberinto del alma, tu rastro deshecho. Tus pasos invisibles dejaron huellas en la arena del tiempo. ¿Qué manos te sostienen, qué alma te reclama? ¿Has hallado refugio, un nuevo aliento? Pero en este instante, este momento: ¿de quién eres ahora, después de ser del viento? Trascendiendo fronteras, más allá del cielo,¿te has convertido en eco, en silencio eterno o en un sueño perpetuo que se pierde lento?