Un amor sin medida
Muchas veces me he cuestionado el significado del amor. En especial cuando el dolor de una decepción inunda los pensamientos y el corazón. Creo firmemente que amar y ser amado es una de las cosas más maravillosas del mundo. Y también una de las que implica más sacrificio. Cuando quiero recordar que es el amor, regreso a mirar a la cruz. No hubo ni habrá, muestra de amor más grande que el sacrificio de Jesús por amor a nosotros. Él dió la vida aún en rechazo de las personas que más amó.
¡El amor de Cristo es tan genuino! El reflejo del amor de Dios en nuestras vidas se traduce así:
Es grande para perdonar y perdona.
No juzga por cosas banales, como el físico, los bienes materiales ni tampoco tus éxitos o fracasos.
Te acepta como eres, con tus fallas, tu pasado o pecados. Él no rechaza en ninguna circunstancia.
No hace algo para lastimarte a propósito.
Lucha para mantener a flote la esperanza y la fe.
Es el amor de Dios en nosotros la muestra más pura de entrega, respeto, fidelidad, ternura y apoyo.
Cuando este amor llega a tu vida, transforma la totalidad de tus pensamientos y tu corazón. En este amor no hay espacio para el miedo ni la duda. Encontraste el perfecto amor.
Estefanía Landázuri M.
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